Spanish Drummer MAGIA

por: Fran Gonzalo

SPANISH DRUMMER MAGIA

El pasado fin de semana se orquestaba, en los estudios Idemm de Parla, la cuarta edición del Spanish Drummer Mafia, brillante retoño de nuestro querido David Molpeceres (Deivhook).

No os voy a explicar de qué va la movida, porque seguro que lo sabéis de sobra y los que no, podéis hacer click aquí y leer el artículo de Borja Mollá, donde explica esta genialidad musical.

Por primera vez acudía a la cita invitado por el propio David, para participar en tan suculento certamen audiovisual. Días después, puedo sentenciar que me considero muy afortunado por haber sido testigo de una experiencia maravillosa, a la vez que enriquecedora y tremendamente positiva. Única en su estilo.

En los tiempos que corren, es algo absolutamente fantástico que un músico como David siga adelante con esta aventura. Cada año, reune cada año a lo mejorcito de nuestro país (sin contarme a mi, por supuesto) sin importar lugar de procedencia, estilo musical y ni marcas ni patrocinios.

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Sensaciones

Bajo la protección de Yamaha, nuestro protagonista convoca sin complejos a múltiples artistas afines o no a la marca, uniendo a todos con un mismo objetivo: disfrutar de la música, tocando la batería. Y es que la música no tiene dueño y los músicos tampoco deberían tenerlo, por eso mismo Spanish Drummer Mafia ó Magia, es posible.

Desde el sábado 1 de diciembre temprano y hasta última hora del domingo, lo más granado del país fue dejándose caer por los acogedores estudios Idemm, para grabar su correspondiente secuencia de apenas algo más de veinte segundos, quedando reflejada para la posteridad.

Fue un gustazo reunirse con nuevos y viejos amigos, colegas, camaradas, compañeros… siendo testigo de recios abrazos. Esos que aprietan a tope y cortan la respiración, sellando reencuentros y amistad sincera.

Muchas gracias David por hacer todo esto posible un año más. Con Spanish Drummer Mafia, has generado un exclusivo clima alrededor del estudio donde lo estrictamente musical pasa a segundo plano, otorgando todo el protagonismo al comportamiento humano y su entusiasmo colectivo.

¡Enhorabuena, compi!