Metal o Madera?

por: Angel Guirao

¿Metal o Madera?

Así como entre las distintas maderas -y salvo excepciones- no encuentro un cambio muy radical ni extremo en los sonidos, ni tampoco entre los metales mismos, sí que es cierto que entre metal y madera hay a veces casi un abismo sonoro.

Como todos sabemos se tiene una sensación muy distinta al tocar cajas de estos dos materiales, y esta vez sí puedo  decirlo, ¡por fin!…  llevo muchos años queriendo escribir una pregunta de este estilo y dar una respuesta afirmativa:  ¿sería yo capaz de distinguir con los ojos vendados dos cajas, de las mismas medidas, con los mismos parches, afinadas de forma similar,  siendo una de madera y la otra de metal? ¡la respuesta es si!. O eso creo…  🙁

Bueno… lo ideal, cómo no, es tener un arsenal de cajas  lo más variado posible en cuanto a materiales y medidas, pero también es cuestión de gustos -hay quien lo tiene muy claro y sin ningún género de duda  prefiere el metal o la madera- y de posibilidades económicas -ya que muchos no podemos permitirnos el tener una gran colección de  cajas-.

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¿cuáles serían las diferencias básicas?.

Así que, si hay que decidirse entre una u otra: metal o madera, el secreto está en  esta gran frase que leí en alguna parte, ojalá pudiera decir que es mía… en ella se resume a la perfección todo el meollo del asunto:

“Las cajas de madera suenan a madera, y las de metal, metálicas”. Qué gran verdad. Otra gran descripción, muy gráfica y efectiva que me encanta, es esta: “metal: ´¡clinc!´, madera: ´¡plom!´”

El metal es duro y brillante, y así es como suena también.  La madera es una materia viva, cálida, y así se podría describir su sonido perfectamente. A grandes rasgos, creo que no voy mal encaminado si digo que la madera suena más orgánica y natural, y el metal más  agresivo y penetrante.

Conceptos . . .

Los conceptos son relativos pues hay maderas de sonido muy potente (Fresno, Purpleheart, Wenge…),  y también metales con un punto de calidez (Aluminio o Cobre).

Del Cobre suele decirse incluso que su sonido es un intermedio entre la madera y el metal. Las posibles modificaciones como martillear un casco de metal,  pulirlo o colorearlo, pueden hacer que éste suene más seco y se acerque un poco más a las características de la madera.